Director: David Alonso y Fernando Cámara
Guión: David Alonso y Fernando Cámara
Director de fotografía: Fernando Arribas
Música: Javier Cámara
Intérpretes: Santiago Ramos, Héctor Alterio, José Luis López Vázquez, Juan Echanove
Actualmente estamos asistiendo a una auténtica explosión del género terrorífico nacional. No sólo se crea cine de terror, sino que incluso se exportan directores (baste ver la cartelera actual con "La huérfana" y "Infectados" para comprobarlo). Pero hasta hace poco no fue así y, exceptuando brillantes intentos como las dos obras de Narciso Ibañez Serrador ("El internado" y "¿Quién puede matar un niño?"); el cine de terror español ha subsistido exclusivamente en la serie B (Jesús Franco, Paul Naschy, Armando Ossorio), hasta finales de los años noventa, cuando aparecen las primeras señales de que algo estaba sucediendo ("Tesis", "Els sense nom"...).

En esa época se sitúa esta obra "Memorias del ángel caido". El argumento gira en torno a los sucesos que tienen lugar en una iglesia, sucesos aparentemente paranormales que coinciden con la aparición de una secta satánica. La muerte de diversas personas desencadenará una investigación policial. Pero lo interesante es la forma en que se enfoca la historia; no centrándose en la investigación policial, sino en el interior de la Iglesia, es decir, en los párrocos que viven en ella y el matrimonio que se encarga de su cuidado.
Además el enfoque pretende ser más psicológico que terrorífico, creando una atmósfera desasosegante y malsana que, realmente, insinua la venida del "ángel caido". Y aunque algunos aspectos del guión resulten poco originales o parezcan introducidos con calzador, el conjunto resulta lo suficientemente entretenido, y su planteamiento lo suficientemente original para justificar su visionado.


