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viernes, 14 de septiembre de 2012

Prometheus (2012)

título original: Prometheus
director: Ridley Scott
guionista: Jon Spaihts, Damon Lindelof
director de fotografía: Dariusz Wolski
música: Marc Streitenfeld
montaje: Pietro Scalia
intérpretes: Noomi Rapace, Michael Fassbender, Charlize Theron
imdb



Después de ver Prometheus no puedo entender las críticas negativas que se le dedicaron. Mi impresión es que se trata de una gran película, una grandiosa película dentro del género de la ciencia-ficción, aunque entiendo que cualquier persona que esperase una precula de Alien (1979) se halla sentido profundamente decepcionada. Para entender qué es, o mejor dicho que no es, Prometheus me parece imprescindible recuperar estas declaraciones que Ridley Scott realizó en enero de 2011:

"Mientras que 'Alien' fue de hecho el punto de partida para este proyecto, durante el proceso creativo se desarrolló una nueva, grandiosa mitología y universo en el que la historia original tiene lugar", dijo [Scott]. "El gran fan reconocerá hebras del ADN de "Alien" [de 1979], por así decirlo, pero las ideas abordadas en esta película son únicas, grandes y provocativas. No podría estar más satisfecho de haber encontrado la historia singular que había estado buscando, y finalmente volver a este género [la ciencia-ficción] que está tan cerca de mi corazón." [MTV]

El hecho de que desde el inicio del proyecto, se hablase de precuela de Alien, es responsable de gran parte de la expectación creada pero tambien de la decepción de muchos fans. Aunque Prometheus sucede antes y en el mismo planeta que Alien, no tiene relación ni argumental ni temática con ésta... Y, de hecho, ni siquiera es una película de terror.




Prometheus, por pretensiones metafísicas, e incluso por el enfoque fantástico elegido, está mucho más emparentada con Avatar que con su antecesora; eso sí, siendo las dos obras increiblemente pretenciosas, la obra de Ridley Scott es muchísimo mejor, menos aburrida y previsible que la película de Cameron.

Los primeros treinta minutos son excepcionales y recuerdan en cierta manera el inicio de Aliens (precisamente de Cameron). Y, aunque no consigue mantener el mismo nivel durante todo el metraje, al final recupera el pulso.




Hemos dejado claro que Prometheus no es Alien. No se convertirá en un clásico como aquella, ni tendrá el impacto o la influencia que tuvo la original (copiada e imitada hasta la saciedad), pero no por ello deja de contener algunas de las escenas más memorables de la reciente ciencia ficción.



Si tuviesemos que ponerle alguna pega a Prometheus, amén de alguna escena poco creible (la auto-operación y posterior recuperación, por ejemplo), serían algunas lagunas del guión, especialmente en la parte final, cuando parece que, por no prolongar el metraje algún tramo queda insuficientemente desarrollado, aunque se supone que en la seguna parte (ya prevista inicialmente) se explicará todo (o, al menos, en la versión extendida, versión del director o como quieran llamarle a la versión larga).

[SIGUEN SPOILERS] Concretamente, el momento que tal vez quede menos explicado y más confuso, sea la reacción del ingeniero reanimado.

Como crítica menor, mencionar el diseño del vestuario (concretamente de los uniformes de trabajo espaciales). Y no porque resulte poco convincente o poco creible, sino simplemente porque tal vez, con el tono de la película, habría sido más apropiado un vestuario menos colorido (menos Star Trek) y más similar al del Alien original. Como pueden ver se trata de críticas menores.


Seguramente gran parte del mérito de la obra se base en su guión. Obra de Jon Spaihts (autor de La hora más oscura), posteriormente se incorporó para su revisión a Damon Lindelof , uno de los responsables de Lost, que fue el promotor de que la obra se alejase de la serie original para crear su propia mitología.

Una película altamente recomendable. Muy bien dirigida, bien interpretada y técnicamente irreprochable. Aunque por otra parte, sólo por volver a ver la nave croissant extraterrestre y al gigantesco alienigena fosilizado, ya valdría la pena...



jueves, 12 de julio de 2012

Aliens, El regreso (1986)

título original: Aliens
director: James Cameron
guionista: James Cameron, David Giler, Walter Hill
director de fotografía: Adrian Biddle
música: James Horner
montaje: Ray Lovejoy
intérpretes: Sigourney Weaver, Michael Biehn, Lance Henriksen
imdb


Tras el impacto provocado por el Alien de Ridley Scott, que aunque no fue la primera, podemos afirmar que crea el género del terror espacial, era inevitable una secuela. La lógica era que la segunda parte, se titulase Alien 2 y fuese una copia de la primera. Afortunadamente, gracias a James Cameron y Walter Hill, lo que tuvimos fue una muestra de acción espacial con elementos de terror pero también de western.


James Cameron había demostrado ya su habilidad con el cine de acción más tecnificado en la seminal Terminator (1984); y volvería a demostarlo con una de las cumbres del cine de acción, una de las pocas obras maestras que el mundo de las superproducciones nos ha brindado, Terminator 2: Judgment Day (1991). Desde entonces entre Titanics (1997) y Avatares (2009) ha ido perdiendo fuerza, y como el peor Spielberg, ha sido engullido por un buenismo moralista de libro de autoayuda.


Así tenemos el interés tecnológico y militar (que después repetiría en Avatar) de James Cameron, que unido a la habilidad de Walter Hill, coautor del guión, para el cine de acción (en 1979 había dirigido The Warriors), nos da una de las películas de ciencia ficción más excitantes y estimulantes.


Además tenemos la estética que tan bien conocemos del primer Alien, esas instalaciones espaciales sucias, oscuras y húmedas (tan distintas de la limpieza impoluta de Star Wars), que Cameron convierte en un campo de batalla opresivo y asfixiante, que combina la acción más pura con el terror, o más acertadamente, el thriller psicológico.

Probablemente uno de los mayores aciertos de Aliens sea el recurso del uso repetido de los detectores de movimiento. Éstos permiten anunciar la llegada de los Aliens, exactamente igual como se suele utilizar la música en el cine de terror para avisar de la cercanía del malo, pero de un modo más cinematográfico, menos burdo.


Y es que si la serie Alien ha tenido una virtud ha sido claramente la de reinventarse en cada entrega: si el Alien (1979) original de Ridley Scott creaba prácticamente el terror espacial; este Aliens (1986) de Cameron crea la acción espacial; Alien³ (1992), de David Fincher, recuperaba la atmósfera del primer Alien, pero transformando el ambiente frío e industrial del original, en un ambiente terroso y presidiario; y la última entrega del francés Jean Piere Jeunet, Alien Resurrection (1997), innegablemente fallida, pero mucho más arriesgada y voluntariamente excesiva.



Aliens unifica lo mejor del cine fantástico con el cine de acción, una combinación que James Cameron ha demostrado que domina como nadie.

Esta secuela tiene también el mérito de proporcionarnos una de las primeras (sinó la primera, sin duda, la más emblemática) heroinas del cine de acción (tal como se entendía el género en los ochenta, la era de Schwarzenegger y Stallone).

Además, nos brinda numerosas escenas antológicas, como la de Weaver dentro del robot-operario y su duelo con mamá-alien.


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